Jaloque Creaciones Literarias

UNA PLUMA ENCENDIDA Y LUMINOSA




VUELVO A RETOMAR ESTE INTERESANTE TEMA, QUE YA ESTUVO EN FORMA DE BLOG ABIERTO POR UNA QUERIDA COLABORADORA, Y QUE POR NO PODER ELLA PARTICIPAR ACTUALMENTE, AL SALIR DE LA RED, HA QUEDADO TODO ANULADO, INCLUSIVE LAS PARTICIPACIONES DE TODOS LOS DEMÁS MIEMBROS QUE CON INTERÉS ACOMPAÑAMOS SU IDEA Y SU TRABAJO.
Muchos de nosotros dejamos en ese Blog, al igual que en otros tambien desaparecidos con su salida de la Red y de nuestra casita azul, aportaciones inestimables, con toda ilusión y documentadas.

Por eso, y en honor de aquella hermosa idea de traer aqui los Poemas Y textos de AUTORES UNIVERSALES HISPANOS, vuelvo a abrir esta ventana para todos vosotros, con la intención de que no se corte ese fluido de conocimiento de tantos escritores de habla hispana que llenan de obras maestras nuestra lengua, a uno y otro lado del Océno.


Espero vuestra acogida y vuestro aporte, con fragmentos o poemas que os hayan gustado especialmente de todos esos autores que impactaron vuestra sensibilidad.



OS ESPERO A TODOS CON LO MEJOR DE CADA UNO

CONCHITA

Etiquetas: conchitaferrandojaloquecreaci…, literaturahispanoamericana, poetashispanoamericanos

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Oliver Camargo Mariño. Comentario por Oliver Camargo Mariño. el diciembre 3, 2009 a las 12:36am
Inicio un nuevo ciclo con la poesía de URUGUAY, y para iniciar lo hago con la poetisa: CRISTINA PERI ROSSI nació en Montevideo, Uruguay, en 1941. Licenciada en Literatura Comparada, comenzó su carrera literaria en 1963 con la publicación de su libro de cuentos Viviendo. En 1972 se exilió a España, se nacionalizó en 1975, sin perder la nacionalidad uruguaya, y vive en Barcelona desde entonces. Cristina Peri Rossi cultiva el cuento, la novela y la poesía. Peri Rossi sostiene que "la palabra poética recupera lo sagrado, su poder original, su valor primigenio. Ni los cuentos, aunque sean breves, tienen la conexión y la fuerza que conlleva la poesía, donde se concentra la máxima intensidad.”


NO QUISIERA QUE LLOVIERA.

No quisiera que lloviera
te lo juro
que lloviera en esta ciudad
sin ti
y escuchar los ruidos del agua
al bajar
y pensar que allí donde estás viviendo
sin mí
llueve sobre la misma ciudad
Quizá tengas el cabello mojado
el teléfono a mano
que no usas
para llamarme
para decirme
esta noche te amo
me inundan los recuerdos de ti
discúlpame,
la literatura me mató
pero te le parecías tanto.

“Diáspora” 1976.

MENSAJES.

Cómo amaba los manuscritos de tus manos
en la alfombra
en la mesa de todos los días
en los mansos atardeceres
en el polvo de la ventana
en la monótona arena de la playa
Mansas manos
mensajes monosilábicos

Pero nunca supiste qué palabra escribías.

“Linguística general” 1979.


BITÁCORA.

No conoce el arte de la navegación
quien no ha bogado en el vientre
de una mujer, remado en ella,
naufragado
y sobrevivido en una de sus playas.

“Linguística general” 1979.


AFRODITA.

Y está triste
como una silla abandonada
en la mitad del patio azul
Los pájaros la rodean
Cae una aguja
Las hojas resbalan
sin tocarla
Y está triste
en mitad del patio
con la mirada baja
los pechos alicaídos
dos palomas tardas
Y un collar
sin perro
en la mano

Como una silla ya vacía.


MARX SE EQUIVOCÓ.

Era una exiliada
y vivía en un barrio de inmigrantes
.....
trabajaban mucho
ganaban poco
....
pagaban la hipoteca
y después morían
.....
Un día salí en la tele
(había publicado mi décimo libro)
y un vecino me reconoció
.....
me miró con desconfianza
....
¿qué hacía alguien que salía en la Gran Pantalla
viviendo en un barrio como ese?
.....
Seguramente yo era una impostora
una farsante
una simuladora
....
en el mercado
una vecina discutía con otra
....
le decía: “la vi en la televisión”
y la otra le contestaba que no
que sería una mujer muy parecida
....
Algunos me negaron el saludo
Pensaban que me había burlado de ellos
....
Fue en el momento en que reconocí
admití para siempre
que Marx se había equivocado
....
hombres y mujeres no nacen buenos
como dijo
....
como había dicho Rousseau
...
los dos se equivocaron
...
y yo también
...
Casi me linchan
Por vivir en barrio equivocado
...
y salir en la televisión......

De: "La nave de los locos".


ESTRATEGIAS DEL DESEO.

Las palabras nodecir la verdad

la verdad no es decible

la verdad no es lenguaje hablado

la verdad no es un dicho

la verdad no es un relato

en el diván del psicoanalista

o en las páginas de un libro.

Considera, pues, todo lo que hemos hablado tú y yo

en noches en vela

en apasionadas tardes de café

–London, Astoria, Arlequín–

sólo como seducción

en el mismo lugar que las medias negras

y el liguero de encaje:

estrategias del deseo.

De: "estrategias del deseo" (2004).


CRISTINA PERI ROSSI.
CONCHITA FERRANDO DE LA LAMA Comentario por CONCHITA FERRANDO DE LA LAMA el diciembre 1, 2009 a las 9:38am


Magnífica la labor de selección y de atención a este Blog de tema de las "Letras de habla Hispana" por Oliver.

Mi gratitud por su seguimiento y su continuidad, que son para mi símbolo de una amistad dia a dia.

Los poetas que nos ha ido presentando han sido como un descubrimiento , como un ramo de hojas de roble y laurel del Parnaso que nos han hecho viajar con la mente a lugares donde descubrir los buenos escritores que ha dado y da nuestro idioma comun, y que todos esos escritores ahora sean parte de nuestro "libro de favoritos".

Espero que este Blog siempre sea un referente para todos los aficionados a la buena literatura y siga vivo en nuestra "casita".

Gracias Oliver por haber hecho tan bien esta colaboración y por ser un buen amigo

Conchita
kistila Comentario por kistila el noviembre 20, 2009 a las 5:29pm
"Yo pienso en ti, tú vives en mi mente
sola, fija, sin tregua, a toda hora,
aunque tal vez el rostro indiferente
no deje reflejar sobre mi frente
la llama que en silencio me devora.
En mi lobrega y yerta fantasía
brilla tu imagen apacible y pura,
como el rayo de luz que el sol envía
a traves de una boveda sombria
al roto mármol de una sepultura...."

¡pues si que es romanticismo total!!... entiendo que haya tenido sus "fans"... hay un "no sé qué" de ciertos poetas franceses, una mezcla de Lamartine con Baudelaire...
el verso que mas me gusto fué sin lugar a duda:

"...En mi lobrega y yerta fantasía..."
puede dar paso a cualquiera novela "barroca"...
Oliver Camargo Mariño. Comentario por Oliver Camargo Mariño. el noviembre 18, 2009 a las 3:37am
Para cerrar el ciclo de poesía guatemalteca, última estación en la poesía de JOSÉ BATRÉS MONTÚFAR, nació el 18 de marzo de 1809, en la entonces provincia de San Salvador, perteneciente a Centro América, que era una nación cuyo gobierno radicaba en Guatemala. Murió el 9 de julio de 1844 en la ciudad de Guatemala. Como poeta destacó enormemente, al punto de ser considerado el mejor representante del Romanticismo en la literatura guatemalteca.
Su poema más conocido es, sin duda, el famoso "Yo Pienso en Ti", que debío haberi sido escrito hacia el año 1938.

YO PIENSO EN TI.

Yo pienso en ti, tú vives en mi mente
sola, fija, sin tregua, a toda hora,
aunque tal vez el rostro indiferente
no deje reflejar sobre mi frente
la llama que en silencio me devora.
En mi lobrega y yerta fantasía
brilla tu imagen apacible y pura,
como el rayo de luz que el sol envía
a traves de una boveda sombria
al roto mármol de una sepultura.
Callado, inerte, en estupor profundo,
mi corazón se embarga y se enajena
y allá en su centro vibra moribundo
cuando entre el vano estrépito del mundo
la melodía de tu nombre suena.
Sin lucha, sin afán y sin lamento,
sin agitarme en ciego frenesí,
sin proferir un solo, un leve acento,
las largas horas de la noche cuento
¡y pienso en ti!

ROMANCE.

Es un joven desgraciado
cómo una rosa marchita,
frescura y color le quita
el sol que la ha marchitado.

Apenas la sombra queda
de la forma que perdió:
Ya el olor se disipó,
no hay quién volverselo pueda.

Huye de todo consuelo,
que el infeliz no le tiene:
Ni esperanza le mantiene,
éste grato don del cielo.

En su profundo estupor
y desesperada calma,
ya no lisonjea su alma
ni la gloria ni el honor.

Cómo un volcán abrazado
su adolescencia pasará,
¡cuán violento palpitará
su corazón arrojado!

Hoy para él todo está muerto
que el corazón arrogante
cayó frío en un instante
y de tristeza cubierto.

Otro hombre jamás ha habido
que algún bien no haya gozado;
más él siempre desgraciado
y nunca dichoso ha sido.

La esperanza ni una vez
vino a alimentarle un rato;
no tendrá un recuerdo grato
con qué aliviar su vejez.

Mírale, tierna doncella,
mira aquella alma postrada;
que enciende una tu mirada
la vida que aún resta en ella.

Para la piedad naciste,
tu misión es la ternura;
no seas con él tan dura;
velo: casi ya no existe.

Más ¿rehúsas doncella hermosa,
dar fin a tan cruel tormento?
¿No te mueve ni un momento
su desdicha lastimosa?

Ya su mal está calmado
¡Oh muerte! ¡Oh nada desierta!
abre, eternidad, tu puerta
para que entre un desgraciado.

AL VOLCÁN DE AGUA.


Sobre la gran muralla americana
altivo torreón, vecino al cielo,
su cúspide levanta soberana,
a do jamas osó llevar su vuelo
la reina de las aves atrevida
que en la cuna de Júpiter anida.

Gigante es Almolonga entre los montes,
fuerte, soberbio, grande entre los grandes
¡Cuál domina millares de horizontes!
¡Cómo huella la cumbre de los Andes!
¡Cómo mira a su falda avasalladas,
de cien montes las cimas encumbradas!

Cuando animado el pensador profundo
de la sublime inspiración divina
quiere ver a sus pies el ancho mundo
y al vértice elevado se encamina,
¡cómo va sus ideas ensalzando
al par que va subiendo y va mirando!

Allá en su patria misma el fiero rayo
oye bronco tronar bajo su planta:
y el sol que el monte hiere de soslayo
y la nube que lenta se levanta,
y su sombra contempla, que distinta
cual espectro en la atmósfera se pinta.

Verde, risueña, alegre, la campaña
que mil arroyos cruzan argentinos
divisa, y la ciudad y la cabaña,
y el cerro con sus bosques y sus pinos,
el lago de cristal, la fértil vega
y el río transparente que la riega.

Mira a un lado el Océano poderoso
cuyas ondas azules va lamiendo
la inmóvil planta al terrenal coloso.
Al Izalco, por otro mira ardiendo,
y allá en una comarca más distante
el Momotombo mira fulminante.

Y sin saciar su vista ni su mente
por estrecho sendero y escarpado
baja de la montaña lentamente
el sabio a sus ideas entregado;
tal virtud, tal poder, tal fuerza encierra
¡aquel gran monumento de la tierra!

Se vuelve y ve de la montaña erguida
en la cintura atlética azulada
cándida zona en derredor ceñida,
y la sublime cúpula adornada
de suspendida nubecilla leve
deshecha y pura y blanca como nieve.

Y el filósofo en éxtasis admira
las obras portentosas de natura
y quiere comprenderlas y suspira
al ver su presunción y su locura;
y su saber y su razón humilla
ante el autor de tanta maravilla.

Luego exclama el filósofo admirado:

JOSÉ BATRÉS MONTÚFAR.
CONCHITA FERRANDO DE LA LAMA Comentario por CONCHITA FERRANDO DE LA LAMA el noviembre 15, 2009 a las 8:23pm
Voy con muchos retrasos, Oliver, pero es solo en contestar, porque leer si puedo.
Puedo y me gustan estos versos, que parecen inspirados en Virgilio y sus églogas campestres.
Carlos Wyld no puede negar su paterna influencia de la campiña inglesa y el fuerte rumor de la naturaleza de su maternal Colombia.

Las dos tendencias son de perfiles especiales, uno suave, de campiña de grass y rododendros, otra verde intrincado , salvaje y primigenio, ambos en un abrazo bien entramado, con sones de ambas tierras que se alternan.Me gustó buscar ambas raíces, y lo hice desde una cierta cercanía y comprensión de todas ellas.

Es la ruin carreta que ninguno enflora,
que ninguno canta; sin edad ni nombre,
pero que aparece ya con la aurora
del mundo, en la tierra que aró el primer hombre.

Cuando el campo sufre -eclógicos meses-
el dulce holocausto ritual de la siega,
con rumbo hacia el pueblo, cargada de mieses,
ella es la abundancia morosa que llega.

Como si viniese de tiempos lejanos
por la gleba amarga,
nos dice, al colmarnos de dones las manos,
que es corto el camino si es grande la carga;


Son preciosos.
Mañana si puedo comento los que pusiste hoy
Conchita
Oliver Camargo Mariño. Comentario por Oliver Camargo Mariño. el noviembre 14, 2009 a las 10:54pm
La cuarta estación en la poesía guatemalteca la hago en RAFAEL ARÉVALO MARTÍNEZ (Nace en Quetzaltenango, 1884 - Muere en Guatemala 1975). Cultivó la narrativa y la poesía lírica. Iniciado bajo la influencia del modernismo, derivó después hacia otras tendencias. Su producción poética es muy variada y abarca desde composiciones de sencillez lírica hasta otras en las que emplea expresiones de un auténtico barroco de corte americano.

BALADA DE LOS ÚLTIMOS AMORES.

Ya tengo medio siglo y sin embargo
los ojos se me van tras las muchachas.

He seguido a mis hiijas en la calle
si no me dan la cara.

¿Qué hacemos, corazón, porque envejezcas?
¿Cuándo envejeces, alma?

He amado sucesivas floraciones
del mismo tronco o de la misma rama
y dirigí cumplidos a las nietas
de las mujeres en un tiempo amadas.

Pues soy como la tierra: nunca viejo
y muy capaz a todas de guardarlas.

Siento el influjo de la primvavera
como si fuera el suelo de mi patria.

Ya tengo medio siglo y sin embargo
los ojos se me van tras las muchachas.


LA VIDA CUELGA.

La vida cuelga en todas partes:
cuelga en los brazos de una madre
y en las rmas de un árbol
y aun de las manos de una estatua de mármol
hecha nidos de golondrinas.
La vida cuelga por doquier.

Y las columnas de la vida
son el manzano y la mujer.

La vida cuelga en las tetas de las vacas
y en los bolsones de libros de las colegialas.

La vida cuelga
en los festones de las enredaderas
y en las ramas de la noche con
sus frutos de estrellas.

La vida cuelga por doquier
y las columnas de la vida
con el manzano y la mujer.


EL DERECHO DE AMAR.

De sus manos cruzadas sobre el pecho
separó con ternura la más fría,
y la dio a calentar entre la mía.
Y entonces nustro amor insatisfecho,

aquel inmenso amor, tuvo un derecho.
¡Nada puede negarse a la agonía!
Cuando la enferma pálida moría
me dejaron llegar hasta su lecho.

¡Oh mi amada inmortal! Como un esposo
pude entonces velar por tu reposo
y hacer mios tu goce y tus dolores.

Y conquisté el derecho de quererte
cuando al vernos sufrir tomó la muerte
bajo su protección nuestros amores.


RAFAEL ARÉVALO MARTINÍNEZ.
Oliver Camargo Mariño. Comentario por Oliver Camargo Mariño. el noviembre 13, 2009 a las 8:30pm
Bien, Kistila, como siempre también, acoges e interpretas los poemas muy bien, Carlos Wyld, es más que todo un poeta cuasi "pastoril", realza en todos sus escritos el sentir "campirano" y hace que las personas se introduzcan en ese mundo tam limpio y tan especial, donde la naturaleza juega el papel de darnos una vida sana, una vida dedicada un pocoa la comtemplación y el disfrute de los paisajes, de lo natural
En mi pais, por su geografia por un lado y por el abandono absoluto de los entes de los gobiernos, aun hoy en dia se ven escenas como las expuestas el paso, o trashumar de el ganado, el ordeño hecho a la antigua y tantas actividades que hacen de la ctividad agrícola y camperil muy especial y que siempre traera recuerdos de tiempos "mejores" cuando la vida era más llevadera.
Gracias Kistila por tomarte un espacio y contestar estos aportes de espacio de lectuta y exposición de poemas de diferentes partes de hispanoamerica. La interpretación del poema del olvido, bien no era tan en serio la cuestión, gracias, lo de la antropologa era como un apunte dentro de tanta trascendencia, al igual que el final de la segunda parte.
Hasta pronto.
Sigue interviniendo más seguido, le haces falta ha esta casita.
kistila Comentario por kistila el noviembre 13, 2009 a las 1:20pm
me imagino muy bien como seran las novelas de Carlos Wyld pero no sé si las encontraré en españa!!

en efecto sus poemas tienen todas las descripciones de un mundo rural muy bien observado, con su vivir lento y jugoso, no faltan ni colores ni olores, y sus sonidos campestres estan
(Tal como estos versos de métrica vieja,
que acuerda el pausado ritmo campesino,
y en que el consonante rechina y se queja
en su eje cansino).

cuando llegue a este pueblecito de cantabria, hace ya 46 años largos, era muy parecido a estas descripciones:
pueblecito ganadero adonde se seguian usando parejas de bueyes a la hora de la siega veraniega para hierba seca... "el dulce holocausto ritual de la siega" nos dice carlos Wyld
mis vecinos usaban todavia burros para llevar las hoyas de leche al puesto de recogida en la carretera general, y, en verano, cuando se secaban nuestros pozos, mi marido pedia prestado el burro y el carro de la vecina para ir a buscar agua en bidones adonde la fuente, lavadero y bebedero vecinal...

ahora es una lastima: ya no tenemos casi ganaderos, este pueblecito se ha vuelto "pueblo-dormitorio" (vivimos a 13 km de santander), lo solo bueno es que ya tenemos, desde hace 22 años, agua corriente... pero ya no pasan ni burros ni bueyes... ni tampoco mis vecinas hacia el lavadero con sus palanganas encima de la cabeza. después de lavar ponian la ropa blanca sobre la hierba al sol.

añoranza de antiguos tiempos, de esta vida rural llena de enseñanzas:
"...Sin embargo, toda su sabiduría
sólo en su prístina sencillez se encierra...
viven su existencia matinal, hermana
de las vidas claras cual sendas abiertas...
Ritmo de la tierra dichosa y cansada,
sabias lentitudes que miden la vida
e intuyen que el punto de toda llegada
es meta de alguna futura partida..."

gracias Oliver por haber escogido estos poemas:
"...cual si comprendieses que salvas del lodo
¡un mundo de cosas proficuas y verdes!..."
posiblemente muchos de la casita no han vivido este tipo de vida rural y no lo añoran... pero mismo si seria la solita en recordarse de estos tiempos, gracias por haberlos hecho revivir con estos textos de Carlos Wyld
Oliver Camargo Mariño. Comentario por Oliver Camargo Mariño. el noviembre 12, 2009 a las 12:02am
Retomando la poesía guatemalteca, en la tercera estación, algo olvidada pero presente en este blog de Conchita, y la hago en el poeta CARLOS WYLD OSPINA (Ciudad antigua de Guatemala, 1891 - Quetzaltenango, 1956). También es autor de varias novelas, hijo de madre colombiana y padre inglés, vivio en México y Guatemala. Autor de los libros de poesía, "Las dadivas simples" y "la ciudad de las cumbres".
ANTIGUA GUATEMALA.

La episcopal mansión de ancha portada
con escudos tallados en la piedra
en el patio una fuente abandonada
y al tejado asomándose la hiedra,

roba la luz a la plazuela oscura
llena de emanaciones salitrosas
y en que, bajo una paz de sepultura,
duermen su sueño secular las cosas ...

Nadie penetra a los salones viejos,
ni cruza por los patios azulejos
del antiguo palacio abandonado ...

Sólo de vez en cuando, en la alta noche,
ante la puerta se detiene un coche,
y baja de él un clérigo enlutado ...


LOS CABRITOS .

Los cabritos ágiles, de crespas cervices,
en las ramas nuevas ensayan sus cuernos;
y luego olfatean sus anchas narices
el rocío intacto de los brotes tiernos.
Puntiagudas barbas, que ásperas despuntan
darán a las bestias humanos perfiles.
Tristeza y lascivia sus signos conjuntan
cuando los cabritos se tornan seniles.

En bronco paraje de senda escondida,
por donde la tropa cornuda se atreve,
se alzan en dos patas, y en mutua embestida,
chocan los frontales con ímpetus mudos,
como si copiaran un alto-relieve
en la piedra de antiguos escudos.


LOS BURRITOS TARDOS.
Los burritos suben la montaña
trabajosamente, por sendas agrestes...
La mansa alegría matinal los baña
de invisibles rocíos celestes.

Cargan blandos haces de espigas bermejas
que su aroma esparcen en el aire fresco;
y de las movibles y grandes orejas
marca sus andares el ritmo burlesco...

Son fuertes y dulces. Sus graves pupilas
saben del prodigio de sacras leyendas,
porque con pisadas lentas y tranquilas
cruzaron la arena de bíblicas sendas.

El azote innoble sobre el recio lomo
les dio los secretos de una antigua ciencia:
por eso en sus ojos hay como un asomo
de melancolía, perdón y paciencia.

Ellos desconocen el Mal, y la vana
inquietud que agosta las almas inciertas:
viven su existencia matinal, hermana
de las vidas claras cual sendas abiertas.

Porque está el sentido de su mundo intenso
en las humildades del monte y del río,
en la cuotidiana virtud de su pienso
y el abrigo que da el caserío...

Hermanos! -les dice la Filosofía-.
Elegidos! -dice, maternal, la Tierra.
Sin embargo, toda su sabiduría
sólo en su prístina sencillez se encierra.

Bajo la mañana, los burritos mansos
van llevando a cuestas su carga florida,
mientras en sus ojos, lúcidos remansos,
tiene claridades inmensas la vida...


LA CARRETA [TROPICAL]
Carreta de bueyes de marcha cansina,
tiene el ritmo del Trópico tardo:
por años y tierras, camina y camina...
¡y siempre parece que va con retardo:

¿Desde dónde viene? De lejos, de lejos...
¿Hacia dónde el viaje? Distante, distante...
En todo camino se escuchan | |(2) los dejos
de su acompasado rodar rechinante.

No es la que se agobia, colmada de espigas
entre los trigales de campiñas claras;
es la ruin carreta de humildes fatigas:
un eje, dos ruedas y unas cuatro varas.

(Tal como estos versos de métrica vieja,
que acuerda el pausado ritmo campesino,
y en que el consonante rechina y se queja
en su eje cansino).

Es la ruin carreta que ninguno enflora,
que ninguno canta; sin edad ni nombre,
pero que aparece ya con la aurora
del mundo, en la tierra que aró el primer hombre.

Cuando el campo sufre -eclógicos meses-
el dulce holocausto ritual de la siega,
con rumbo hacia el pueblo, cargada de mieses,
ella es la abundancia morosa que llega.

Como si viniese de tiempos lejanos
por la gleba amarga,
nos dice, al colmarnos de dones las manos,
que es corto el camino si es grande la carga;




mas cuando trajina, pesada y vacía,
y es sólo una cosa gimiente | | (3) que rueda,
tiene un eco largo de melancolía
que por los caminos temblando se queda...

(Oh espíritu santo que llenas las cosas
que en su desamparo se muestran tranquilas:
nuestras manos duras haced dadivosas
y en las almas ciegas abridnos pupilas!).

Ritmo de la tierra dichosa y cansada,
sabias lentitudes que miden la vida
e intuyen que el punto de toda llegada
es meta de alguna futura partida.

Montañas de inmensas fragancias;
¡Canaán de América!, red de serranías:
la carreta cruza, sin medir distancias,
las montañas mías...

Y me trae la virgen caoba
en un mes de viaje, por ríspida cuesta,
para que se adentre en mi alcoba
toda la floresta...

Carreta de bueyes que tras de un recodo
del blanco camino |, cantando te pierdes,
cual si comprendieses que salvas del lodo
¡un mundo de cosas proficuas y verdes!


CARLOS WYLD OSPINA.
CONCHITA FERRANDO DE LA LAMA Comentario por CONCHITA FERRANDO DE LA LAMA el octubre 19, 2009 a las 8:51pm
Yo tambien creo que el autor se estaba refiriendo a ese "Ser trascendente que solemos llamar Dios", y que existe en todas las civilizaciones y filosofías de la vida.

Algo que no alcanzamos ni alcanzaremos a entender, y menos comprender, aunque algunos SI A AMAR, con FE, sin pedir explicaciones, con total entrega desprendida.

De ahí la "ansiedad" que refiere el poeta, el creer "perdido" a es Ser Superior al que nunca alcanzará.

Tan abajo se puede llegar a ver el hombre, en su pequeñez humana, que se deslumbra y no entiende esa "inmensa claridad".

La realidad es que demuestran una necesidad de elevarse que les hace ser eternamente infelices, al no lograrlo.

Conchita

Acerca de

"La Canción de Seawoolf", publicada


Era una gran ilusión, ver publicada mi "Canción de Seawoolf".
Un poema-canción escrito muy especialmente y que me habían ofrecido publicar ya hace un año. Ahora, por fin sale en el libro editado por Molinea 11. con unas ilustraciones especiales para mi poema del pintor ilustrador Juan Espallardo

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